INVESTIGACIONES Y ACUERDOS
Es importante destacar que la investigación sobre el impacto de los disruptores endocrinos está en curso.
Sin embargo, muchas personas optan por productos que no contienen estos ingredientes como precaución.
La elección de productos orgánicos o específicamente etiquetados como libres de estos compuestos puede ser una opción para aquellos que desean evitarlos.
Según el informe, State of the Science of Endocrine Disrupting Chemicals-2012, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre disruptores endocrinos, “se evidencia un aumento en problemas de salud, como fertilidad, malformaciones genitales, cáncer y trastornos del sistema inmunológico, relacionados con estas sustancias.
A pesar de la identificación de cerca de 800 posibles disruptores endocrinos, pocos han sido investigados exhaustivamente, y la mayoría de las sustancias en el mercado carecen de evaluación”.
En el cuarto foro de la Comisión Europea sobre disruptores endocrinos en septiembre de 2022, se destacó la importancia de abordar estos compuestos, resaltando la complejidad y la cooperación en métodos de prueba.
Se expresó preocupación por los efectos en la tiroides y su conexión con la disminución del coeficiente intelectual.
La Comisión Europea reafirmó su compromiso con la concienciación pública y la toma de medidas, anunciando una próxima regulación para identificar disruptores endocrinos.
Se enfatizó la importancia de la inversión en validación de métodos de prueba y se expresó orgullo por el liderazgo de la UE en la regulación de estos compuestos, anunciando la continuación de esfuerzos en futuros foros.
Asimismo anticiparon la prohibición en productos de consumo, excepto en casos esenciales.
Después de dicho Foro se han llevado a cabo varias reuniones y acuerdos. En particular, la Comisión Europea ha solicitado a la ECHA (Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas) y a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que desarrollen un documento común de orientación para identificar los disruptores endocrinos en productos fitosanitarios y biocidas.
Además, de conformidad con el Reglamento REACH, los alteradores endocrinos pueden identificarse como sustancias extremadamente preocupantes junto con las sustancias químicas consideradas carcinógenas, mutágenas y tóxicas para la reproducción.
El Reglamento REACH tiene como objetivo mejorar la protección de la salud humana y el medio ambiente al garantizar una gestión adecuada de las sustancias químicas.
Se aplica a todas las sustancias químicas producidas o importadas en cantidades significativas en la Unión Europea, ya sean utilizadas en productos cotidianos o en procesos industriales.
Este reglamento fue adoptado en 2006 y ha tenido un impacto significativo en la forma en que se manejan y regulan las sustancias químicas en la UE.